lunes, noviembre 19, 2007

Ridicula soledad.

¡De nuevo me has hablado! Mi mente se encoge, mis pensamientos tropiezan, mis palabras chocan contra el miedo que emana de mi alma. Es difícil responder cuando el dolor se somatiza: mis manos tiemblan sin control, mi respiración se agita y mi corazón late como si suministrando más sangre fuera a hacer a mi cerebro entrar en razón...

No sé que quieres de mi, te puedo ofrecer mil cosas, te puedo ofrecer todo lo que hay en mi si aún puedes encontrar algo en los estragos de mi amor.

Aún me siento igual que la primera vez... pero esta vez no es de emoción.

Siento que no tomé tu mano lo suficientemente fuerte, volé hacia sueños falsos, me senté en asientos ocupados, busqué la gloria del amor en ti, pero solo encontré la ridícula soledad.

1 comentario:

Rifle dijo...

AME ESTO... cada letra y cada acento :) me encanto