No me repitas esa frase, no tienes derecho. Calla esas palabras, que resuenan como ecos de promesas vacias en mis oidos, ¡falacias!
No has aprendido a través del tiempo las consecuencias de tus acciones. Sientate y mira a tu alrededor el daño que has causado, y que seguirás causando porque quieres hacer el mismo daño que has sufrido y lo haces en la gente que más te quiere porque sabes que no te abandonaremos.
Pero los tiempos cambian, es hora de que comprendas la extensión de tus acciones, ecos en el universo de nuestras vidas, que destrozan todo a su paso y cambian nuestras vidas. Y si no lo haces será mejor que te acostumbres a la soledad, porque es el fin del camino que has elegido.
Aún hay tiempo de recuperar lo que estás perdiendo, y de redimir tus acciones.
Tu eliges tu destino.
lunes, febrero 04, 2008
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