¡De nuevo me has hablado! Mi mente se encoge, mis pensamientos tropiezan, mis palabras chocan contra el miedo que emana de mi alma. Es difícil responder cuando el dolor se somatiza: mis manos tiemblan sin control, mi respiración se agita y mi corazón late como si suministrando más sangre fuera a hacer a mi cerebro entrar en razón...
No sé que quieres de mi, te puedo ofrecer mil cosas, te puedo ofrecer todo lo que hay en mi si aún puedes encontrar algo en los estragos de mi amor.
Aún me siento igual que la primera vez... pero esta vez no es de emoción.
Siento que no tomé tu mano lo suficientemente fuerte, volé hacia sueños falsos, me senté en asientos ocupados, busqué la gloria del amor en ti, pero solo encontré la ridícula soledad.
lunes, noviembre 19, 2007
lunes, noviembre 12, 2007
Tiempos de danza nocturna...
Hoy me siento en la calma de la eternidad me doy la vuelta y contemplo la belleza de tiempos pasados, recuerdo cuando caminabas a mi lado, jurabas amor y lealtad. Nada importaba porque nos teniamos y construimos un pequeño mundo aparte, lejos de lo real, lejos del dolor, donde cada vez que nos encontrabamos nuestras palabras sanaban nuestras heridas, y nuestro cariño el alma.
No sé donde quedó todo, has decidido marcharte sin más. Me dejaste sólo en aquel mundo, lleno de dudas, temor y soledad. Te marchaste, y sin ti, ese nicho ya no esta completo y mi alma se enfria una vez más.
Sigo aquí, esperando, con el corazón destrozado. Temo hablarte, pues no quiero saber que para ti ya no importo.
No sé donde quedó todo, has decidido marcharte sin más. Me dejaste sólo en aquel mundo, lleno de dudas, temor y soledad. Te marchaste, y sin ti, ese nicho ya no esta completo y mi alma se enfria una vez más.
Sigo aquí, esperando, con el corazón destrozado. Temo hablarte, pues no quiero saber que para ti ya no importo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)