Hoy me siento en la calma de la eternidad me doy la vuelta y contemplo la belleza de tiempos pasados, recuerdo cuando caminabas a mi lado, jurabas amor y lealtad. Nada importaba porque nos teniamos y construimos un pequeño mundo aparte, lejos de lo real, lejos del dolor, donde cada vez que nos encontrabamos nuestras palabras sanaban nuestras heridas, y nuestro cariño el alma.
No sé donde quedó todo, has decidido marcharte sin más. Me dejaste sólo en aquel mundo, lleno de dudas, temor y soledad. Te marchaste, y sin ti, ese nicho ya no esta completo y mi alma se enfria una vez más.
Sigo aquí, esperando, con el corazón destrozado. Temo hablarte, pues no quiero saber que para ti ya no importo.
lunes, noviembre 12, 2007
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