Te vi en el momento perfecto y en el lugar perfecto...
Fue verdad, tan real como los sentidos me dejaron percibirte, y tan mortífero como una capsula de veneno. Hey, eres lo que estaba buscando desde hace ya mucho, me mostraste que hay otros caminos y que la imágen en mi cabeza es de carne y hueso. Reviviste en mi aquel fuego que ella extinguió y ahora creo de nuevo en el amor, el problema es que, tan lejos estás y eres ya la nena de alguien más. Y yo estoy aquí, preguntandome si alguna vez encontraré algo igual, aferrandome a unas palabras tuyas que para mi son una promesa: esperanza ingenua.
Yo no sé si tu estás conciente, pero tu hermosa llama me ha quemado por dentro, y ahora estoy aquí quemándome vivo. No sé si te volveré a ver, anhelo hablar contigo y confesar pero no sé donde estás...
Maldita realidad, malditos amores, maldita sea la señorita Miseria, pero bendita seas tu por cruzarte en mi camino.
domingo, enero 27, 2008
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